Necesidades y ayuda

Más de 30 países han entregado enormes cantidades de equipo militar a Ucrania, pero el armamento pesado demoró en llegar y en algunas áreas las tropas ucranianas fueron superadas en armas. En términos de gasto, Estados Unidos es el país que más ayuda militar comprometió para responder al pedido de suministros para resistir la invasión de Rusia. En términos de dinero ya gastado, la Casa Blanca dice que ha enviado US$6.300 millones en asistencia de seguridad a Ucrania desde que el presidente Joe Biden asumió el cargo en enero de 2021. Reino Unido dice haber dado US$1.600 millones, con otros US$1.200 millones en preparación, desde el comienzo de la guerra. La cantidad exacta de armas enviada es, sin embargo, objeto de especulación. Los expertos en armamento militar consultados por la BBC y de CNN coinciden en que ningún sistema de armas es una solución mágica, pero que sí hay algunos que han jugado un papel clave en el conflicto y pueden inclinar la balanza de la guerra hacia el lado de Ucrania, que pelea contra un enemigo mucho más poderoso, mejor equipado, con mayor número de soldados entrenados y un mayor presupuesto en armamento y sistemas de defensa.

Resabios del pasado

Ucrania, independizada de la Unión Soviética en 1991, opera mucho armamento similar o igual al de Rusia, como los tanques T-80, los cazabombarderos Su-27, los vehículos de combate de infantería BMP-1 y BMP-2, entre otros. Pero las tropas ucranianas también están armadas con sistemas occidentales. Los más famosos al comienzo de este conflicto, por su efectividad, fueron los lanzamisiles antitanque Javelin y antiaéreos Stinger, provistos por Estados Unidos, los NLAW, fabricados por Reino Unido y Suecia, y los Panzerfaust 3, de Alemania.

Sistema clave

Con las posiciones ucranianas en el este del país bajo un intenso bombardeo ruso, Ucrania insiste en que necesita mejores suministros de artillería y municiones para mantener posiciones clave. Hasta principios de julio, se cree que 10 lanzacohetes múltiples de largo alcance fueron entregados a Ucrania o están en camino, desde Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Los sistemas estadounidenses son M142 Himars (siglas en inglés de High Mobility Artillery Rocket System), que son múltiples lanzacohetes montados en vehículos blindados ligeros. El alcance del Himars y muchos otros sistemas varía según las municiones utilizadas, y los donantes occidentales no han proporcionado las municiones con el mayor alcance. Las municiones suministradas actualmente a Ucrania le dan al sistema un alcance de aproximadamente 70 km, que es comparable al sistema Smerch en el lado ruso. Sin embargo, este sistema de lanzamiento es mucho más preciso que los sistemas rusos equivalentes, con un rango de 70 kilómetros y una velocidad de 85 km/h. Pesa unas 16 toneladas y se maneja con un equipo de tres personas.

Obuses

Australia, Canadá y Estados Unidos han enviado más de 100 obuses M777 (Howitzer) y 300.000 cartuchos de munición de 155 mm a Ucrania. El alcance del M777 es similar al obús Giatsint-B de Rusia y mucho más largo que el cañón remolcado D-30 de Rusia, con un rango de 40 kilómetros, aunque este rango varía dependiendo de la munición suministrada. Tiene una longitud de 10,7 metros y pesa más de 4 toneladas. Se maneja con un equipo de ocho personas. La artillería propia diseñada por el Pacto de Varsovia de Ucrania utiliza proyectiles de 152 mm. Pero con las existencias agotándose, Ucrania cambió a la munición de 155 mm configurada por la OTAN. Reorientar los suministros de municiones de Ucrania es complicado y difícil, y los informes sugieren que las fuerzas ucranianas están sufriendo una grave escasez en algunas áreas. Francia también ha suministrado sus obuses de largo alcance Caesar, que ya están siendo empleados en el conflicto, y se espera que en el futuro cercano Ucrania despliegue los obuses Panzerhaubitze 2000, de Alemania, y los lanzacohetes (MLRS) M270, de Reino Unido.

Antitanques  

Ucrania recibió al menos 5.000 armas Nlaw (que se lanzan desde el hombro), diseñadas para destruir tanques con un solo disparo. Se cree que estas armas fueron particularmente importantes para detener el avance de las fuerzas rusas en Kiev en las horas y días posteriores a la invasión. “Los Nlaw fueron absolutamente fundamentales para la derrota de los ataques terrestres rusos en las primeras etapas de la guerra”, según Justin Bronk, del Royal United Services Institute. Esta arma antitanque ligera de nueva generación tiene un rango de 20 a 800 metros, pesa 12,5 kilos y se dispara en la línea de visión. Una ventaja es que, además de que se puede llevar al hombro, requiere un entrenamiento de menos de un día para poder operarla.

Monstruos terrestres  

Ucrania ha recibido más de 230 tanques T-72M1, diseñados en la época del Pacto de Varsovia y fabricados en Polonia y la República Checa, y que cuentan con un rango de tiro de 4 kilómetros. Las fuerzas armadas de Ucrania han estado utilizando T-72 durante décadas y ya tienen capacidad instalada para hacer mantenimiento y cuentan con repuestos, además de una tripulación capacitada. Se manejan con un quipo de tres personas y tienen un rango de tiro de cerca de cuatro kilómetros. La donación de tanques de Polonia se ha completado en parte con armamento alternativo de naciones aliadas, incluidos los tanques Challenger 2 de Reino Unido.

Desde el aire  

Los drones tienen una gran presencia en el conflicto y muchos se han utilizado para operaciones de vigilancia, selección de objetivos y levantamiento de carga pesada. Turquía ha vendido drones armados Bayraktar TB2 a Ucrania, mientras que el fabricante turco del sistema ha donado drones para operaciones de financiación colectiva en apoyo de Ucrania. Los analistas dicen que los Bayraktar TB2 han sido extremadamente efectivos, con una envergadura de 12 metros, llegan a una altitud de 7.600 m antes de descender para atacar objetivos con bombas guiadas por láser 4MAM-L. Tienen un rango máximo de 300 kilómetros y alcanzan una velocidad de 220 km/h. Se cree que destruyeron helicópteros, buques de guerra y sistemas de misiles. También se han utilizado para proporcionar la ubicación exacta de las posiciones rusas para ataques de artillería de precisión.

El espacio aéreo  

A pesar de los incesantes bombardeos rusos, Ucrania ha logrado defender el espacio aéreo. El pedido de mejores sistemas de defensa aérea ha sido repetido en varias ocasiones por el presidente Volódimir Zelenski. A principios de julio, Washington anunció que enviará NASAMS, un sistema de misiles de avanzada tierra aire a Ucrania. Kiev también ha recibido sistemas de defensa aérea S-300 air de Eslovaquia. Este sistema tiene un rango de 90 kilómetros, una cabeza explosiva de 133 kilos y un misil 5V55R, con un rango de seguimiento de 200 kilómetros. El peso total del cohete es de 1.450 kilos,

Bombarderos  

Los bombardeos ordenados por Moscú, que han causado destrucción en gran cantidad de edificaciones en ciudades ucranianas, se llevaron a cabo con bombarderos Su-34 y helicópteros. Rusia también ha empleado artillería y misiles para bombardear ciudades y posiciones de Ucrania. Moscú reconoció haber empleado un misil hipersónico, primer uso registrado para este tipo de armas avanzadas y se ha reportado el uso armas termobáricas, según expertos. Rusia también ha usado en el pasado misiles balísticos Tochka-U, un modelo fabricado en tiempos soviéticos que se encuentra también en los arsenales de Ucrania y de los separatistas en Donbás. En los ataques sobre la ciudad de Járkiv, en el noreste de Ucrania, se usaron repetidamente bombas de racimo 9N210/9N235, así como municiones “dispersables”, cohetes que expulsan minas más pequeñas que explotan más tarde a intervalos. Este tipo de armas está expresamente prohibida en los acuerdos y convenciones internacionales sobre las reglas de la guerra.  

Desigualdad  

El desquilibrio entre las fuerzas armadas de Ucrania y de Rusia, aunque comparten mucho material, es muy grande, como la diferencia entre lo que gastan en defensa ambas naciones. Ucrania gastó US$ 4.700 millones en 2021, poco más de una décima parte de los US$ 45.800 millones de Rusia, que cuenta con armamento nuclear, según el informe “The Military Balance” del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) publicado a principios de julio y citado por CNN. Rusia tiene además 900.000 efectivos activos y dos millones en reserva, mientras que Ucrania tiene 196.000 y 900.000 reservistas. En fuerzas terrestres, Rusia tiene el doble de capacidad, con 280.000 soldados frente a los 125.600 de Ucrania. La fuerza aérea rusa es casi cinco veces más fuerte que la ucraniana, con 165.00 integrantes frente a los 35.000 de Ucrania.

Brecha histórica  

En cuanto a aviones de combate, vehículos blindados, misiles, en términos generales Rusia tiene más de todo, lo que hace más heroica la defensa ucraniana del territorio. Por ejemplo, Rusia tiene más de 15.857 vehículos de combate blindados, frente a los 3.309 de Ucrania. Tiene más de 10 veces más aviones: 1.391 frente a los 128 de Ucrania, y 821 helicópteros frente a los 55 de Ucrania, si se incluyen los aviones de la Marina. Mientras que Rusia tiene 49 submarinos, Ucrania no tiene ninguno, según el IISS. Todavía hay dudas en algunos países sobre la decisión de seguir suministrando armas a Ucrania, por temor a provocar a Rusia y que el conflicto escale a nivel global, pero también porque las modernas armas occidentales son diferentes de las de la era soviética, que los soldados ucranianos están acostumbrados a manejar, mantener y reparar. Estos pruritos son cada vez menores, ante el avance ruso en el este de Ucrania.